Una pieza exclusiva que quedó como testimonio final de su serie. Este vaso de 130 ml, con sutiles motas minerales y un borde cálido color miel, es perfecto para quienes aprecian la singularidad absoluta. Ideal como vaso de cata para licores, café o simplemente como ese objeto favorito que te acompaña en tu espacio de trabajo. Una última unidad disponible para un coleccionista de piezas huérfanas